Wednesday, August 26, 2015

Disfrutando de la Inestable Rutina

Y los días pasan y nosotros disfrutamos cada uno de ellos.

Oli ya esta cerca de cumplir 4 y Luca tiene 8 meses. Los dos están hermosos.


Les cuento que Luca es un amor, pura sonrisa, y que adora a su "hermano" mayor. Lo mira como a un ídolo y le festeja todas las payasadas que Oli se esmera en crear para hacerlo reír. Temo que son una dupla que se las traerá.
Oli lo cuida con mucho amor tanto que casi cada día nos pregunta, "Es Luca ya mi hermano?"


Y el bebe ya no lo es tanto porque esta enorme y gatea y toca todo. Es muy curioso.

Ayer tuvimos corte por Luca y estuve presente. Dentro de dos meses nos reuniremos de nuevo para que la jueza decida que hará. Todo apunta a que terminara los derechos de reunificacion (con su primer familia). Si esto ocurre, quedara terminar con la patria potestad y así entrar en la etapa de la adopción en si. Pero mejor no adelantarse.

Por ahora, a seguir disfrutando de lo que hay que es mucho y de la bella relación que nuestros hijos están creando.
Brindo por ello.

Thursday, March 12, 2015

Cambiando la Mirada



Solía ponerme de espaldas y juzgar; levantar el dedo y repetir mi canción, de falsa moral, que solo servía para hacerme quedar bien,  a mí. Todo resulta más fácil cuando deshumanizamos al otro porque así lo criticamos sin culpa.
Pero en algún momento dejó de servirme, empezó a provocarme lo contrario de lo que buscaba y mi mirada cambió. ¿Sera aquello que llaman aprendizaje, será evolucionar, o será algo más?
Nunca conocimos a los padres de Oli ni a ningún familiar, pero ojala que alguna vez los encontremos, especialmente si él nos lo pide.
Conocí a los padres de Matteo y a su abuela. Conozco a la mamá y algunos familiares de Luca. Por suerte.
Ahora puedo estar seguro de que ninguno de ellos nació de algo horrible, sino de mujeres, de sus madres, que si, que se equivocaron, y en sus equivocaciones perjudicaron a otros, especialmente a sus hijos. Pero yo no soy quien para juzgarlas.
La madre de Matteo nunca tuvo la oportunidad de recuperarlo. Por eso el bebe se fue a vivir con su papá y su abuela materna.  Ella se equivoco mucho, muchas veces. Pero yo sé que aun así lo amaba. Porque los problemas que haya tenido no tienen nada que ver con sus sentimientos hacia su hijo. Y qué mejor que que el poco rato que ella pudo compartir con Matteo fueran momentos de placer entre madre e hijo.
Cuando Matteo se fue y conocí a su abuela y a su padre, supe que mi ‘hijo’ se fue a vivir con gente, con quienes querían tenerlo y criarlo; no se iba con fantasías de personas horribles. Eran personas concretas, como yo.

Y aun en casos (los cuales no hemos tenido, al menos hasta ahora) donde han ocurrido cosas muy terribles, cosas inimaginables, tengo que entender que esos niños no han nacido de monstruos, aunque sus acciones hayan sido monstruosas. ¿Porque? Porque esos niños están conectados, aunque sea, biológicamente con sus familias y juzgar a unos es juzgar a los otros. ¿Que creen que pensaran esos niños de sí mismos si nosotros manifestamos la poca humanidad de sus progenitores?
 Por supuesto nuestros hijos siempre tienen que conocer la verdad, su historia, por fea que sea o nos parezca. Porque les pertenece. Podemos compartir lo que sabemos, dependiendo de la edad, pero sin exagerar, sin apuntar con el dedo, acompañándolos en su dolor por aceptar su pasado y lo que han perdido. Nuestro deber es acompañar, lo cual es mucho.
Aunque a muchos de nosotros, los padres adoptivos, nos sirva el “padre/madre es aquel que cria,” nos debemos una mirada humilde para entender que aquellos también fueron padres/madres, que si, por el motivo que sea, no los han criado y gracias a eso (suene bien o suene mal) hoy somos nosotros quienes aman a esos niños.
 Yo personalmente no soy mejor padre, no los amo mas a mis hijos, ni pierdo un céntimo del amor de mis hijos por humanizar a sus primeros padres, por entender que mis niños son parte fundamental de ellos.

Tuesday, January 27, 2015

Si Nuestra Noche Buena Fue Hermosa, Ni Les Cuento el Comienzo del Año

Y volvió a suceder. Y nos volvimos a entusiasmar. Y otra vez estamos enamorados

Después de un largo mes y medio desde la ida de Teo y de dos niños que obviamente no eran para nosotros, el 24 de diciembre me llama una de nuestras trabajadoras sociales para contarnos de un bebe que había nacido el 19.
Después de hacer las preguntas para tener toda la información posible (la cual no era mucha) lo llamo a Ale y le cuento. Como siempre las dudas, los miedos y el saber si era lo correcto se aparecieron en nuestro dialogo. Pero al rato, ya estábamos seguros de nuestra respuesta.

Lo conocimos unos días después cuando nos permitieron ir al hospital. Teníamos dos nombres pero mas nos tiraba uno de ellos. Oli termino decidiendo: Luca se llama nuestro bebe.


Por seguridad, lo quisieron tener unos días en observación, y el 1 de enero de 2015 los tres lo fuimos a buscar.
Yo subí a firmar los papeles y Ale se quedo abajo con Oli porque no dejan entrar chicos tan pequeños. Cuando bajo, Ale me estaba esperando con el coche en la calle. Me asomo a la ventana para que Oli lo vea. Cuando ve el bebe, empieza a gritar de alegría y a reírse nerviosamente. Nos pide que se lo acerquemos y lo empieza a besar y a abrazar. Fue maravilloso.

Y nos fuimos a casa.

Luca es hermoso. Ya ha subido mucho de peso y tiene unos cachetes grandes para llenarlo de besos. Esta sano y es muy tranquilo, lo que hace que cuidarlo sea bien sencillo.

Por lo demás, es como siempre: hay que esperar. Pero mientras tanto, nosotros nos la disfrutamos de lo mejor, los cuatro, a pura felicidad.