Wednesday, November 19, 2014

Buena Vida, Mijo

Y hoy se nos fue Teo, así tan repentinamente como llego. Ayer nos avisaron y hoy en la mañana lo fuimos a llevar.

Ya sabíamos que sucedería - se los había contado en el posting anterior - pero hasta ayer todo estaba un poco en el aire. Yo intuí el viernes que esta seria la semana.

A Oli ya lo veníamos preparando desde hace un tiempo. "Sabes, el papá de Teo se esta poniendo bien y es muy probable que se junten dentro de poco." "No falta mucho para que Teo se vaya a vivir con su papá y su abuela." Y detrás venían sus preguntas descolgadas, cuando no estábamos hablando del tema. "Y porque Tecito [así él le decía] se tiene que ir?" Y le explicabamos, "te acordás que te contamos que lo íbamos a cuidar como nuestro hasta que el papá se pusiera bien?" "Si," decía Oli. "Bueno, ahora se puso bien y necesitan volver a estar juntos. Imaginate que papá y daddy se ponen enfermos y a vos te tiene que cuidar algun tío o tía o la abuela Isa. En cuanto nos pongamos bien vos querrías volver con nosotros que somos tus papas y tu familia, no?" "Si," fue su rotunda respuesta. Y creemos que esto se lo dejo bien claro y le dio mucha tranquilidad.
Por supuesto le aseguramos que lo iban a cuidar muy bien y que lo iban a hacer muy feliz.

Esta mañana, nos levantamos los cuatro tempranito, desayunamos y nos bañamos. Tanto anoche como el comienzo de este día fueron casi normal, casi rutina. Así debia ser.
Y partimos para la agencia, donde debíamos dejar al bebe.

Cuando al rato llegaron el papa y la abuela - a los que no conocíamos - la trabajadora social vino por Teo y nos pregunto si queríamos ir nosotros. Ale dijo que no, le dio un beso y comento que ya se había despedido antes.
Oli lo abrazo, le dio un beso enorme y le dijo, "Cuidate con tu papá y tu abuela." (Casi no aguantamos las lagrimas.) Yo me decidi a acompañarlo.

Ellos estaban debajo, esperándonos. Me saludaron muy amablemente. Les di detalles - en ingles al padre y en español a la abuela - de como tratarlo, como alimentarlo, de que cosas le gustan y lo calman en momentos de ansiedad. Les dimos una bolsa con cositas y ropa para Teo y les dije que tenían un bebe maravilloso, un bebe muy bueno, que lo cuidaran mucho. "Son muy afortunados."
Nos agradecieron por haberlo cuidado.

Y yo lo mire a Teo - a quien habia puesto en la sillita del coche - le toque la carita y le dije, "Adios papito."
El me miro, con esos ojazos imponentes, y me sonrió.

Creo que en ese momento los dos entendimos que nos estábamos soltando la mano pero que nunca dejaríamos de querernos.