Friday, August 1, 2014

De tal palo tal astilla?

En el ultimo posting, una seguidora, Solete, comento, "igual son imaginaciones mías, pero aprecio que Oli tiene la misma sonrisa que ustedes dos..." No es la primera vez que dicen que Oli pareciera el hijo - geneticamente hablando - de Ale y mio. Gente conocida lo hace todo el tiempo.
En la calle, gente que no nos conoce y, por ende, no sabe de nuestra historia, me dice que parecido que Oli es a mi - le pasa lo mismo a Ale. "Gracias," es lo que siempre decimos, sin necesidad de entrar en detalles.
No puedo mentir. Esos comentarios me gustan y me ponen enormemente orgulloso, aunque alguno venga solo con la intención de hacerme sentir bien. 
Pero, es bueno que me sienta así?
Ni Ale ni Oli ni yo compartimos genes. Somos de la misma "raza" por lo que quizas tenemos una misma base. Pero lo que hace que Oli se parezca a nosotros es algo mas, que he aprendido leyendo sobre el tema.
Oli esta con nosotros desde su tercer día en este mundo. Ha creado un lazo muy profundo con nosotros. Y la continua y permanente interacción  entre nosotros hace que el adopte nuestros manerismos, nuestra forma de hablar, nuestros ritmos, nuestros sabores. Se ríe de las mismas cosas y adopta nuestro humor. Viene absorbiendo desde que casi nació papa y daddy las 24 horas del día.
También he leído que le toma tiempo al cerebro para formarse así como a la interacción entre las neuronas. El ambiente en que crece un bebe influye en la creación de esa interacción entre neuronas. O sea, que le afecta físicamente.
Esto ultimo, lo leí sin saber si es del todo cierto. Tampoco me importa. Es solo para poder explicarlo.
Oli puede parecerse a nosotros por diferentes razones pero sobre todo porque crece con  nosotros.

Igual, como yo creo tener el ser mas hermoso de la tierra como hijo, me pongo orgulloso de que me comparen con él. A mi marido le pasa lo mismo.

Y me pregunto si esta bien sentir ese orgullo. Quizás nuestro próximo hijo/a no se parezca ni un poquito a nosotros. Quizás sea de otro color. Como se podrá sentir con respecto a ese orgullo que siento por su hermano?

Bueno, supongo que son interrogantes que se irán resolviendo a medida que vayan sucediendo.
Estoy seguro, que aunque nuestro próximo hijo/a no se parezca ni un poquito a nosotros, ira contagiándose de nuestra risa, y tendrá algunos atributos de su daddy y otros de su papa, y seguirá los códigos de su familia y se le iluminaran los ojos como a nosotros al verlo/a.
Y sobre todo, tendremos infinidad de cosas por las que sentirnos orgullosos de él o ella. Porque lo/a amaremos tanto como a nuestro bello Oli.

2 comments:

Opiniones incorrectas said...

¡Esa sonrisa es igualita! Hay muchas familias genéticas que no la comparten.

pablo groba said...

Gracias :)