Monday, August 25, 2014

Un Nuevo Empezar

El viernes 8 de agosto tuvimos nuestra inspección en la casa. La pasamos sin problemas. El martes de la siguiente semana por la mañana firmamos los papeles con la agencia. A partir de ese momento entrábamos en lista de espera.

Ese mismo 12 de agosto en la tarde, recibimos el llamado de nuestra trabajadora social y su supervisora. Pense por un momento que faltaba algo.
"Hay un bebe. Queremos saber si estarían interesados," dijo una de ellas.
Mi cabeza empezó a correr a la velocidad de la luz sin apenas moverse. No podia pensar correctamente.
"Que saben?" dije. Y me dieron toda la info que tenian.
Y empece a preguntar todo lo que me venia a la boca.
"Denme 5 minutos. Tengo que hablar con Ale."
"Claro. Llamame en cuanto decidan algo," dijo nuestra trabajadora social.
Y Ale estaba por ahí (porque trabajamos juntos). Y lo busque y por supuesto no se imaginaba con la que yo venia. Creo que se sintió igual que yo antes pero no pregunto porque le conté todo lo que sabia de una.
"Ya esta listo para que lo pasemos a buscar por el hospital," le comente.
"Vamos. Te parece?" mi dijo sonriendo, con sus ojos mojados.

Y los llame y les dije que si.










Por cuestiones burócratas y de tiempo, recién pudimos ir a buscarlo al mediodía siguiente.

Es tan chiquito. Es tan hermoso. Es tan perfecto y bello.

Y lo trajimos a casa donde estaba Oli. El ya sabia adonde íbamos así que no era sorpresa. Pero fue sorpresa la manera amorosa en que lo recibió, con el entusiasmo y cariño con que lo adopto. "El bebe" era suyo desde ese momento.

Le pusimos Matteo - Teo para los de la casa. Y le sienta muy bien el nombre.
Tenemos a Oli y Teo, a Teo y Oli.

Y la vida sigue ofreciéndonos amores.

PD: Matteo es nuestro hijo de crianza. Hay que esperar a ver como evoluciona el caso para saber si quedara en casa para siempre. Igual, mientras tanto, es nuestro hijo.

Friday, August 1, 2014

De tal palo tal astilla?

En el ultimo posting, una seguidora, Solete, comento, "igual son imaginaciones mías, pero aprecio que Oli tiene la misma sonrisa que ustedes dos..." No es la primera vez que dicen que Oli pareciera el hijo - geneticamente hablando - de Ale y mio. Gente conocida lo hace todo el tiempo.
En la calle, gente que no nos conoce y, por ende, no sabe de nuestra historia, me dice que parecido que Oli es a mi - le pasa lo mismo a Ale. "Gracias," es lo que siempre decimos, sin necesidad de entrar en detalles.
No puedo mentir. Esos comentarios me gustan y me ponen enormemente orgulloso, aunque alguno venga solo con la intención de hacerme sentir bien. 
Pero, es bueno que me sienta así?
Ni Ale ni Oli ni yo compartimos genes. Somos de la misma "raza" por lo que quizas tenemos una misma base. Pero lo que hace que Oli se parezca a nosotros es algo mas, que he aprendido leyendo sobre el tema.
Oli esta con nosotros desde su tercer día en este mundo. Ha creado un lazo muy profundo con nosotros. Y la continua y permanente interacción  entre nosotros hace que el adopte nuestros manerismos, nuestra forma de hablar, nuestros ritmos, nuestros sabores. Se ríe de las mismas cosas y adopta nuestro humor. Viene absorbiendo desde que casi nació papa y daddy las 24 horas del día.
También he leído que le toma tiempo al cerebro para formarse así como a la interacción entre las neuronas. El ambiente en que crece un bebe influye en la creación de esa interacción entre neuronas. O sea, que le afecta físicamente.
Esto ultimo, lo leí sin saber si es del todo cierto. Tampoco me importa. Es solo para poder explicarlo.
Oli puede parecerse a nosotros por diferentes razones pero sobre todo porque crece con  nosotros.

Igual, como yo creo tener el ser mas hermoso de la tierra como hijo, me pongo orgulloso de que me comparen con él. A mi marido le pasa lo mismo.

Y me pregunto si esta bien sentir ese orgullo. Quizás nuestro próximo hijo/a no se parezca ni un poquito a nosotros. Quizás sea de otro color. Como se podrá sentir con respecto a ese orgullo que siento por su hermano?

Bueno, supongo que son interrogantes que se irán resolviendo a medida que vayan sucediendo.
Estoy seguro, que aunque nuestro próximo hijo/a no se parezca ni un poquito a nosotros, ira contagiándose de nuestra risa, y tendrá algunos atributos de su daddy y otros de su papa, y seguirá los códigos de su familia y se le iluminaran los ojos como a nosotros al verlo/a.
Y sobre todo, tendremos infinidad de cosas por las que sentirnos orgullosos de él o ella. Porque lo/a amaremos tanto como a nuestro bello Oli.