Friday, April 29, 2011

Un Nuevo Dìa

Ale hablo esta semana con nuestro primer trabajador social. Le comentó lo que paso y lo que sentimos; y que quería saber quién era nuestro/a nuevo/a trabajar/a social. Mario se mostro comprensivo, aunque no creo que haya entendido por lo que hemos pasado. Tengo la sensación de que él piensa que esto sucedió debido a nuestra inexperiencia. Según él, no debíamos haber aceptado a las nenas bajo esas circunstancias. Pero bueno, no debemos seguir pensando en eso si queremos darnos otra oportunidad.

Debo confesar que me es terriblemente difícil confiar en ellos. Soy un tipo positivo que puede mirar hacia adelante y hacer planes muy rápidamente. Me se sobreponer a las cosas bastante bien, pero me cuesta horrores en este caso.
Ya veníamos charlándolo desde hace un par de semanas. Ale hubiera seguido en la lista de espera. Yo no, al menos por el momento, y fui el que llamo a la trabajadora social para que nos saquen de sus listas. Pero Ale me viene charlando y me dijo algo que es real, que pronto cumplirá 50 y no quiere que pase mucho más tiempo. Yo tampoco.

Así que llamamos a este trabajador social, Mario, y le dijimos que queríamos verlo y charlar para ver si continuábamos. El nos dijo que iba a pedirle a su jefa que le asignara el caso. Solo debe llamarnos para darnos una fecha de visita, y así también chequear nuestra casa - la que tenemos que armar otra vez a prueba de chicos – y decidirnos.

Por lo demás, todo anda de maravillas. Seguimos entusiasmados con la casa y con nuestros sobrinos.

De las nenas no sabemos nada. Nunca hemos llamado: creemos que no nos corresponde ni queremos hacerlo. Todos debemos seguir con nuestras vidas.
Igual, la semana pasada, soñé con que la trabajadora social de las nenas me llamaba para decirme que no me preocupara, que estaban bien. Que así sea.