Sunday, November 28, 2010

No Fue Como lo Habia Imaginado

No es como lo había imaginado. Uno no ama al instante ni en retroactivo. Al menos este fue mi caso. Quizás, si las circunstancias hubieran sido otras…
Cuando las chicas llegaron, todo era tan frágil - ellas, nosotros, la situación – que es difícil pensar hoy que podríamos habernos imaginado que las cosas iban a mejorar.

Las nenas tenían un año y medio y dos años y medio y las habían quitado de todo lo que conocían. Para la mayor ni siquiera era la primera vez. Todavía me emociona recordar sus caritas de susto y fragilidad.
Nosotros sentíamos que caminábamos sobre cristal; no debíamos romperlo para no lastimar ni cortarnos. Fue difícil. Íbamos tocando de oído.
Y debo confesar que, no sé si por lo intempestiva de la situación o por otro motivo, yo no las ame el primer momento que las vi. Tenía, si, una inmensa mezcla de sentimientos que no podía nombrar: ¿Miedo? ¿Pena? ¿Felicidad? ¿Dolor y vergüenza ajena? También sentía mis ojos mas aguados de lo normal.
Por supuesto, que ellas no sintieron nada parecido al amor hacia nosotros en aquellos primeros momentos.

Todo tomó tiempo y paciencia. Pero la recompensa es enorme. Me he enamorado perdidamente de estas dos mujeres. El dolor y la fragilidad se convirtieron en felicidad y confianza.
Hay, es cierto, cosas que son aun mejores de lo que las había imaginado. Me encuentro disfrutando pequeñas cosas como ir a taparlas muchas veces por noche y aprovechar a mirarlas y a acariciarlas; siento placer al cargarlas dormidas desde el auto a la cama después de un largo día de paseos; tengo sus edades cuando jugamos en el suelo o nos metemos debajo de las sabanas para escondernos de daddy; me encanta hacerles masajes de espaladas a puro beso o saltar, correr, y saltar otra vez hasta que debo decir, “paren un momento que papi necesita aire.”

Que placer que a Sami le guste despertarse un rato antes de levantarnos para que la lleve a mi cama y así dormir un ratito mas haciendo cucharita.
Que placer es ver a Jess progresando, incorporando nuevas palabras todo el tiempo y diciéndolas segura y sin vergüenza, cuando llego a nosotros casi sin hablar.

Aunque seis meses es nada a la altura de nuestras vidas de adultos, es un cuarto de la vida de Sami y poco más de la de Jess. Estos seis meses nos han cambiado, a los cuatro, la vida radicalmente y para siempre.

Y quizás lo que más me emocione de todo es que ahora, si les debo pedir a Jess o Sami que salten, lo harán sin dudar porque saben que siempre tendré mis brazos extendidos. Y, aunque de diferente manera, esto también me mantiene los ojos aguados.

PD: hace poco el papá biológico tuvo su audiencia ante la juez. Muchas cosas pasaron, algunas no muy agradables. Hubo muchos cambios en cuanto a visitas. Para nosotros nada ha cambiado mucho salvo que tenemos más trabajo al tener que monitorear aun mas visitas. La próxima audiencia será a principio de enero en la que la juez decidirá si le da otra oportunidad - 6 meses más de visitas - al padre o si le quita sus derechos a la reunificación definitivamente.
Los cuatro disfrutamos el día a día, lo cual es muchísimo.

5 comments:

Graciela said...

Ahhh me hiciste llorar! maledeto! :)

No se puede amar a alguien que no conoces, encima las circunstancias, si hubieran tenido ese tiempo que suele darse: visitas, charlas, risas...fue intempestivo!

Sabés cuando estaba embarazada de Lucy, pensaba ¿la podré querer tanto como a Carla? ese miedo me asaltaba! también cuando los llevas en la panza hay preguntas.

Ellas necesitan de una paciencia fenomenal, ustedes saben hacerlo ¡eso es lo bueno! que tienen amor para darles, es poco tiempo para que la autoestima, la confianza en que no las llevarán a otro hogar, igual así vén los progresos!

Dos mujeres a quién amar, es para un libro!

Saludos a mamá Fátima y papá David, besos besos a los cuatro!

Pablo said...

Hola Grace:
Como me gusta escucharte y saber que no solo comprendes lo que digo sino que me lo demostras con tus experiencias.
Si hay que tener mucha paciencia, pero sobre todo hacia lo que hay alrededor. Por suerte, tengo a la persona más hermosa del mundo caminando conmigo.
Ayer estuvimos con Fátima y David. Su panza casi no la deja caminar pero le queda preciosa.
Muchos besos.

Graciela said...

Sobre todo lo que hay alrededor, claro que sí :)

Cuando llegue el bebe de Fátima y David, Sami y Jess estarán embobadas...como madrecitas!

Por supuesto Pablo, juntos con Ale, de otro modo quizás sería imposible con dos niñas, por lo que han pasado mis preciosas!

Espero pronto la noticia que son sus hijas, así ellas y ustedes se relajan, viven en paz, besos + besos!

Anonymous said...

Hola Pablo, coincido mucho con Graciela, aún con los hijos biológicos eso pasa: además de "la idea de un hijo" uno tiene ahí una personita a la que hay que conocer y con la que hay que compartir tiempo y situaciones. Si bien el nacimiento es un momento de emoción enorme, es en la crianza cuando el vínculo se desarrolla con intensidad, y lo mismo pasa con los hijos.
En todo caso, qué bueno leer que los cuatro lo disfrutan tanto, ojalá se defina pronto la situación legal y la paternidad tenga su reflejo exacto en los papeles.
Besos,
Rous.

Pablo said...

Gracias Rous. Si , la estamos pasando muy bien, siguiendo con nuestras vidas sin importarnos lo que pasa afuera. Ojala que las cosas se resuelvan pronto; nos daría una tranquilidad que no podes imaginar. Besos.