Thursday, August 26, 2010

Que Otras Cosas Son También Ser Padre/Madre

En los últimos tiempos he escuchado más frecuentemente gente diciéndome que adoptar es uno de los gestos de amor más hermosos y de que es digno de admiración por el hecho ofrecer a esos chicos desamparados no solo un hogar, sino también padres, estabilidad y cariño. Y claro, me da para pensar.
A aquellos que piensen en ser padres y, puntualmente, a los que piensan adoptar les voy a decir algo que es importante que sepan: es mucho más trabajo del que se imaginan. Sus vidas van a cambiar radicalmente y para siempre.
Es el estar pendiente del chico las 24 horas; es darle de comer varias veces al día, bañarlo, dormirlo, ponerles reglas, enseñarles a todo, cambiarle los pañales, enseñarles a dejarlos, es cuidarlos cuando se sienten mal (y peor aun cuando no nos pueden decir que les duele). Pero es también “aguantarlos” cuando están fastidiosos, o cuando no quieren hacernos caso, o cuando no entienden, o cuando hacen lo que tantas veces les prohibimos que hicieran. O cuando se pelean entre ellas. También dependiendo la edad, se despiertan varias veces por noche.
Sami, quien tiene un año y medio, ahora se despierta varias veces porque quiere ir a dormir con nosotros y nosotros no la dejamos. No podemos dejarla que llore porque, a como grita, no solo no dejaría dormir al tío Ernesto en la otra habitación sino a todo el edificio.
Y muchas otras cosas que Uds., los que ya son papás y mamás, me contaran debajo.
A esto hay que agregarle que uno trabaja y que tiene que hacer todo en la casa. Y que a veces estas cansado o te duele la cabeza, pero la tenes que seguir.
Cada caso de adopción es diferente pero les doy como ejemplo el nuestro: tenemos dos veces a la semana por 4 horas cada una (jueves y domingos) visitas con sus familias biológicas (esto es por ahora; si las podemos adoptar, nosotros tendremos la opción de decidir cuándo y cuanto). Todas las semanas tenemos o la visita de la trabajadora social, o de la representante legal, o de algunos de los tantos profesionales que las están siguiendo de cerca; debemos llevarlas a su pediatra o al especialista de oídos, o al que sea.
Las dos, pero principalmente Jes, tienen retraso en el habla y estamos haciendo todo lo que nos indica el condado de Los Ángeles para ayudarlas y más. Las hemos metido en un programa de UCLA en donde les están haciendo unos estudios muy extensos para determinar sus problemas y así ayudarlas como corresponde.
Todo esto toma muchísimo tiempo y no solo cansa a las chicas sino por supuesto a nosotros también.
Entonces para aquellos que se entusiasman con ser padres o madres porque de vez en cuando están con un sobrino o el hijo de una amiga cuando este está de buen humor y con el culo limpio, les digo: piénsenlo bien; tómense su tiempo.
En mi caso personal, no siento que sea más trabajo que el que me había imaginado. Debo decir que las visitas con sus familias biológicas y con tanto profesional son muchas veces un tanto abrumadoras.

Pero la recompensa hace que valga la pena.

Y si, nos ha cambiado la vida radicalmente y para siempre, tal como queríamos. Y si, es verdad que es un gesto de amor: pero no se confundan, es de ellas a nosotros. Nosotros solo podemos dar gracias.

4 comments:

Pablo said...

PD.: En cuanto llegue a Buenos Aires, lo primero que haré es pedirle disculpas a mi vieja y decirle que ahora la entiendo.

Graciela said...

jajaja con tu comentario!

Es así, todos los días algo nuevo, tenía 'abono' en el pediatra, no usaba pañales descartables por falta de recursos -aún trabajando-, volver a casa luego de ir a buscarlas, bañarlas, si dormían aprovechar el tiempo para la limpieza y lavar la ropa -el automático no había llegado aún- a mano.
El pediatra decía solo con jabón blanco, por las alergias...si hoy me dicen de ser mamá ni ahí jajaja

En esos tiempos todo me parecía natural, disfrutábamos jugando, los besitos, los abrazos...eso es impagable!

No durmieron en la cama grande, a los 45 días en la suya, me levantaba a darles de mamar cada 3 horas -menos cuando eran pequeñitas-, dormía solo 4 horas por día...no estaba cansada, creo que era la edad.

Y cómo hacer cuando lloran por las noches? me he quedado en la cama chiquita, suelen soñar cosas feas.

Peleas entre hermanas, les decía que se tenían la una a la otra, cuando fueran grandes se ayudarían, compartirían, el amor de un hermano no se compara...saben que lagrimeaban...ahora se pelean como chanchas y las dejo que se arreglen!

Entiendo lo de la asistente social, pero llevarlas a las familias??? a la pequeña no se le hará mucho lío en su cabecita? es una bebe aún!

El problema del habla tal vez sea por lo que han pasado, se recuperará...bueno mis amigos a la lejanía, ser madre, ser padre no es nada fácil, adoptar tampoco...con mucha paciencia, cariño se logra pasar las pequeñas tormentas y el arco iris sale reluciente.

Mis besitos a las peques, abrazos a ustedes...el tío Ernesto y los vecinos sabrán comprender :)

Pablo said...

Gracias, Gra, por tu comentario y por tus consejos.
Como mi vieja, sos de las que usaban y lavaban pañales de tela. Todavía me acuerdo verlos blancos/brillantes colgados al sol; tiempos en que ni el Koinor existía y nada de lavarropa automático (con suerte, lavarropa). Tenes razón: habia que lavarlos a mano con jabón blanco.
Aunque no trabajaba afuera de la casa, mi mamá crió cuatro.
Lo que decís de las familias es cierto desde nuestro punto de vista es mucho. No pensamos que haya que cortar vínculos, pero dos veces por semana es demasiado. Ver al papá biológico esta bien, pero los demás debería ser una vez cada tanto.
Pero no somos trabajadores sociales ni tenemos poder de decision sobre estas cosas.
Creemos también que lo de Jes es debido a los cambios y a la falta de atención. Nosotros lo hemos notado, pero lo bueno es que lo ha notado la trabajadora social: en estos casi tres meses ha mejorado muchísimo: por ejemplo, la cantidad de palabras que ha incorporado es asombrosa.
Cuatro besotes para la tia Gra.

Graciela said...

Pablo hacía al pié de la letra, tal como lo decía el amigo pediatra...cuando no se podían colgar al sol -por lluvias- último enjuague con vinagre para no causarles paspaduras! jajaja mira ni yo entiendo la paciencia que teníamos. Teníamos porque mis amigas hacían lo mismo.

En un tiempo, creo que fue cuando Alfonsín, comprábamos con un compañero una bolsa de pañales a media y la dividíamos, era para ir del pediatra...bañaditas, limpísimas, apenas entrábamos chau pañal! al cesto grrr cómo sufría!

Seguro que las dos estarán muy bien con ustedes, todos esos pequeños problemitas desaparecerán cuando las niñas sepan que es su hogar definitivo, que espero así sea :)