Monday, April 26, 2010

Por Tus Hijos y Por Los Mios/ For Your Children and For My Children


Quizás este miércoles se vote en diputados (Argentina) la ley que pueda permitir a parejas homosexuales casarse. No tengo que explicarles a Uds. lo que significa y los beneficios que traería. Pero les puedo contar lo que me hace sentir.

A Ale lo conocí en 1988, como todos ya saben; pero no saben que me hubiera casado con él en el 89. Era raro porque era algo que yo quería y sentía pero que no podía expresar o gritar a cuatro voces como cualquier otro. Por supuesto que se lo dije a él, pero quien más me hubiera tomado en serio?

Estaba tan seguro de que íbamos a estar juntos para siempre que ya nos imaginábamos viejitos, felices, cuidándonos el uno al otro (y como se imaginaran, en mi cabeza no estábamos solos). Y porque siempre pensábamos en nuestro futuro juntos, también queríamos protegernos.

El tiempo paso y con él todo tipo de cosas: grandes crisis, gente, lugares. Pero la sensación sigue igual; no, en verdad cambio, y mucho, desde que se va concretando lo de ser padres. Ahora nos interesa doblemente lo que va pasar, como nos vamos a proteger, quien va a heredar, y demás. Y ni que hablar de la tenencia de los hijos!

Pero el matrimonio es muchísimo más que eso y las cuestiones legales. Es visibilidad; es inclusión; es ser parte.

Y va a cambiar la relación que tenemos con Ale. No, por supuesto que no va a cambiar nuestra intimidad. Pero podremos llamarnos “mi marido” si queremos, podemos exigir no ser mas “el amigo de” como algunos nos llaman. Bueno, ya sé que no hará maravillas, pero será el cambio que haga maravillas para los que se casen en 10 o 20 años y sea “normal” formar familias homoparentales a la vista del mundo.

Es legitimar. Aunque no te guste, existo. Y también tengo derechos.

Es increíble lo que mucha gente ha estado haciendo para que esta ley salga: con Ale hemos tratado a la distancia de aportar nuestro granito de arena para que así sea.
Yo lo hago por todos aquellos que quieren casarse y tener hij@s; y por aquellos que quieren tener el derecho, la opción de hacerlo si encuentran el amor; por aquellos que ya tienen hij@s y necesitan esta ley para protejerl@s. Lo hago por una sociedad mas justa y porque amo a Argentina. Lo hago por el futuro de tus y mis hij@s.

A nosotros, a Ale y a mí, no nos va a modificar mucho las cosas; estamos un poco lejos. Tenemos que continuar la lucha aquí, en este primer mundo que no es tal en tantos sentidos.
Pero aunque no valga aquí, ya hemos soñado y planeado tener nuestra boda en Buenos Aires con nuestras familias y nuestros amigos. Y sobre todo, con nuestros hijos en brazos.

No escribo mas; tengo los ojos llenos de lagrimas.


English Version


This coming Wednesday might be an important day in Argentina: the House of Representatives is going to discuss a new law that would allow same sex couples to marry. It would be good for the whole republic. I don’t have to explain how significant this law is and the benefits it would bring to these couples; but I can tell you what my feeling are.

I met Alex in 1988, as you all know; what you don’t know is that I would have married him in 1989. It was weird because it was something I was feeling and wanted but that I could not tell everybody as anybody else would have done. Of course, I told him, but who else would have taken me seriously?

I was so sure that we were going to be together forever that we were always thinking about us being old, happy together, taking care of each other (and, as you can imagine, in my head we were not alone). And because we were always thinking about our future, we wanted to protect ourselves.

Time went by and with it, a lot of things: huge crisis, people, places. But the feeling is still the same; no, it has changed, a lot, since we are going to be parents. Now we think so much about what’s going to happen, how we are going to protect each other, who is going to inherit, and so on. And about our children’s welfare.

But marriage is much more than that and legal stuff. It’s about visibility, about inclusion, about belonging.

It’s going to change my relationship with Alex. No, of couse it’s not going to change our intimacy. But we will be able to call each other “my husband” if we choose to do so. We could ask not to be called “my son’s friend (or nephew’s, or brother’s)” as many do it. Well, it’s not going to change things that dramatically, but it will change the world dramatically for those same sex couples who are going to marry in 10-20 years, when being part of a same sex family is “normal.”

It’s about making it right. I exist even if you don’t like it. And I have rights.

It’s amazing how much a lot of people have been working for this law to become real. Alex and I have been contributing from here as much as we can.
I do it for those who want to get married and have kids; and for those who want to have the right to do it, the option, in case they find their loves; for those who already have kids and are waiting for a law that protects them. I do it because I believe a better society is possible and because I love Argentina. I do it for your kids’ future and for ours.

The law is not going to change much our situation. We live far. We have to continue our fight here, in this first world that is not such on many things.

But, even if it’s not valid here, Alex and I have been dreaming about and planning our wedding in Buenos Aires with our families and our friends. And most of all, with our kids on our arms.

I have to stop here; my eyes are wet.

6 comments:

Pato Rohan said...

Realmente esperamos que esta vez al menos den la cara, que no sea que la ley no sale por falta de cuorum. Que digan si o no, pero que se hagan responsables de la desicion.

Todos los que nos fuimos en algun momento deseamos volver a casarnos alla. Incluso cuando ya nos hemos casado en otro pais.

Graciela said...

Como dices es más que un simple papel, pensaba que estaban casados!

En realidad no entiendo todas estas vueltas y venidas en nuestro país, a quién perjudica que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio?, ya basta con eso que Dios...en todo caso los que piensan de esa manera no se casen y ya!

Espero que salga la ley, es mucho más que un papel, besos a los dos :)

Pablo said...

Si, esperemos que esta vez esten ahi. Tengo mucha fe de que asi sera. En algun momento pensamos en España, pero no modificaria en nada nuestra situacion y encima nadie de nuestros amigos/ familia estaria cerca.
Un abrazo Pato, para vos y tu señora.

Pablo said...

No, Graciela, no estamos casados con papeles. Nunca quisimos casarnos aca porque no esta reconocido legalmente por el gobierno federal y California nos ofrece algo como la union civil - con casi todos los mismos derechos que el matrimonio pero sin el nombre. Por una cuestion de principios no quisimos. Ultimamente pensamos en hacerlo por los beneficios que trae y por los chicos, pero no lo queremos considerar casamiento.
Y en Argentina va a salir. Sera dificil en el Senado, pero tengo fe.
Un beso.

Xoch said...

Adelante! por Argentina y el resto del mundo al final de cuentas!!!! Para que el mundo se entere de la conciencia que por años hemos tenido, de la inclusión, la solidaridad y el rechazo rotundo a cualquier tipo de discriminación. En Costa Rica los grupos de apoyo se hacen cada vez más presentes, y desde acá les mando un gran abrazo, fraterno, porque entiendo PERFECTAMENTE como se siente ese estado de invisibilidad no deseado....Ah! y quiero fotos de la ceremonia que tendrán (porque yo también tengo fe en que sucederá)!!!!!!

Pablo said...

Claro Xoch, saldrá en Argentina y todo el continente se irá contagiando. Y por supuesto habrá fotos para que todos puedan vernos y compartir con nosotros. Un abrazo.