Monday, April 12, 2010

Llevarl@ o no, en la panza...

Los otros días escuchaba la noticia sobre el primer trasplante realizado a una mujer que estaba en el cuarto mes de embarazo; salió todo perfecto: la mamá y el bebe, que en actualidad ya tiene dos añitos, estaban en muy buenas condiciones. Pero por sobre lo impresionante del riesgo de la intervención y lo increíble de como la ciencia avanza, por suerte, día a día, lo que me quedo dando vueltas en la cabeza fue cierto comentario que hacían en la nota....la mamá, en los momentos más críticos, despertaba entre doctores y estudios médicos y solo preguntaba por su bebe.... la respuesta siempre fue positiva: ''...está bien...'' a lo cual le seguía una sensación de alivio, cerraba los ojos y volvía entregarse a ese huracán de estudios, gente y corridas.
Por otro lado, en mi trabajo, por el cual pasan muchos clientes todo el día, hay una mujer que me despierta ternura. Tratando de verla en otra situación creo que sería muy atractiva, con esos ojos color celeste... clarísimos. Tiene problemas mentales y vive en la calle. Puede sacar una sonrisa en la manera que se viste, combina todo a su peculiar gusto y en la cabeza lleva un muestrario de accesorios sujetando su corto cabello rubio. No descuida ni un segundo el carro de mercado que empuja todo el tiempo, lleno de bolsas y vaya a saber que tesoros ocultos entre mantas y ropa vieja. Pero sobre todo ese mundo de secretos lleva sentados una innumerable cantidad de ositos...de todos colores y tamaños. Todos vestidos con ropa de bebe, pantaloncitos...camisetas...y coloridos gorritos en sus cabezas. Cuando por alguna razón no puede estar con el carro, no le alcanzan los brazos para sujetar a todos sus bebes...porque no hay duda que lo son.... recuerdo una vez en que entro a la oficina y como no podía con todos ellos, sentó a algunos en el escritorio y me pidió que se los cuidara: o si entra al baño... ahí va con todos detrás de ella. Jamás los apoya en el piso... pone una manta para ponerlos bonitos... los cambia, los limpia.

Sé que es importante llevar a un hijo en la panza, como mi mamá lo hizo conmigo. Como todas las mamás lo hicieron con nosotros. Y debe de ser indescriptible e impagable la experiencia de sentir como dentro de uno hay una vida que crece, que se mueve, que se despereza aburrido... mientras que espera salir de esa panza para ver que pasa ahí afuera.
Pero también sé, aunque no se tenga esa suerte, que se puede desear mucho y ser un buen padre, porque en cada uno de nuestros casos, en medio de una situación difícil o inclusive perdido en la locura, muchas veces se puede ver lo importante que es para un ser humano, no importa el sexo, la edad o posición social, poder ver reflejado en un pequeño cuerpito nuestros ojos, nuestra sonrisa, nuestras manos, nuestra experiencia... aunque no haya crecido dentro nuestro.
Porque todo pasa por esa devoción, esas ganas, esa necesidad de saber que con ellos va un poquito o mucho de nosotros... y lo importante es verlos crecer y crecer también nosotros junto a ellos, dejarlos que se equivoquen y equivocarnos nosotros también. Dejar pasar el tiempo, y verlos hombres y mujeres felices, que nos hagan recordar a nosotros mismos en otras épocas. Y dejar que ese tiempo revierta los papeles y ellos sean los que nos reten, cuiden y se rían de nuestras descabelladas ocurrencias, viéndose ellos reflejados en nuestros ojos, en nuestras sonrisas, en nuestras manos... porque en realidad no importa cuán difícil fue el parto o de donde vino, lo importante es que llegaron a nosotros, que los estábamos esperando... y que de alguna manera ellos nos estaban buscando.

Ale

4 comments:

anamaria said...

Las mujeres hemos contribuído (y lo seguimos haciendo aunque x suerte cada vez menos)a crear toda una épica del embarazo y el parto. La verdad que no tiene nada de heroico es un hecho biológico y punto.
El instinto maternal NO es innato en las hembras de todas las especies, es una construcción social y cultural.
Toda cría (humana y no humana)necesita de alguien de su especie para su cuidado y aprendizaje de lo que le es propio. En el caso de los humanxs adquiere particular relevancia el lenguaje (nuestra mayor marca evolutiva)el lenguaje entendido como comunicación (miradas, gestos, expresiones, caricias, etc)
Creo que el deseo de un hijx tiene tantas explicaciones como personas hay sobre el planeta, pero en el caso de los padres/madres biológicos tiene mucho de hecho narcisístico. Cosa que no está ni bien ni mal, pero es un hecho.
En el caso del padre/madre no biológico su deseo por lo general es más generoso y amplio. Sus intereses están más centrados en el niñx que en sí mismos.
Muchxs niñxs están esperando por ésto, es una lástima que las burocracias de casi todos los países no se den cuenta de que el tiempo para ellxs (lxs niñxs) apremia.
Un besazo

Graciela said...

Esa imagen y lo que cuentas de la señora da lugar a que pensemos ¿qué le habrá sucedido en su vida?, es muy tierno lo que cuentas.

En la panza o no, convencida que no existen diferencias, son hijos, adquieren nuestros modos, aprenden de nuestros gestos.

Hubiera querido tener más hijos, pero es un deseo de a dos, viendo a tanto niño abandonado a su suerte, sabiendo que no es necesario llenarlos de tantas cosas materiales, me hubiera gustado ser su mamá.

Me encanta lo que has escrito, besos a los dos :)

Alejandro said...

Gracias y un beso grande Ana y Graciela!

Pablo said...

Besos a las dos chicas.