Sunday, March 7, 2010

Padre Biologico o Padre Adoptivo/ Biological or Adoptive Father

“Nacer de un hombre y una mujer no basta para ser hijo o hija de ese hombre o esa mujer. Traer al mundo un niño tampoco confiere el estatus de padre o madre. La transformación de un pequeño ser humano en adulto, a través de actividades repetidas de crianza, y aprendizaje relativo a la identidad y a la habilidad, actividades que pueden ser acometidas por una o varias personas, […] a diferencia de la producción física del niño, se desarrollan a largo plazo y transmiten al niño la dimensión del tiempo. El niño se vincula a todas las personas que constituyen su identidad y que inciden en su transformación en adulto, y para todas ellas el niño es el punto de encuentro y el nexo que las relaciona.” Anne Cadoret, etnóloga e investigadora francesa.

Tengo que buscar la cita exacta de una frase que uno de ustedes me mando, pero era algo como que es fácil hacer un hijo, pero que no es lo mismo que ser padre. También decía que en algún punto todos somos padres adoptivos porque decidimos querer y proteger a esa personita nueva que no conocemos; y no todos los padre biológicos deciden adoptar y brindar estas cosas a sus hijos.

Me pareció muy interesante, como para pensarlo, y lo metí en mi vida.

Mi mama biológica fue siempre mi mamá. Siempre estuvo ahí. Tengo recuerdos de ella haciendo la comida para y con nosotros, saliendo de compras, viniendo a la escuela, llevándonos a la plaza, el zoológico, a lo de la familia o a andar en bicicleta. Siempre tuvo que hacer equilibrio porque el dinero era escaso. Comimos polenta (¿maíz molido?) o fideos con manteca (espagueti con mantequilla) por largos periodos porque no había con que comprar carne (de res, esencial en la dieta argentina de aquellos días). Hubo navidades en que lo único que recibíamos era un par de medias – muy decepcionante para un chico de 8/9 años, más cuando tus primos o amigos tenían “miles” de regalos.


Pero mi mamá siempre nos explico, en su manera simple de hablar, como eran las cosas. Hablaba mucho con nosotros. Y ninguna de esas carencias hacen que tenga malos recuerdos porque mi mamá hizo todo lo que pudo para que seamos felices, y lo fuimos.
Todo cambio cuando entre en la adolescencia: me volví rebelde de la peor manera y empecé a sentir “odio” por la mayoría de la gente. En realidad, mi autoestima estaba en el piso. Y mi vieja sufrió conmigo muchísimo - al igual que mi viejo.
Pero el tiempo sana (al menos en mi caso) y empecé a revalorizar a mi mamá como adulto. Ella tuvo una madre que fue muy difícil y le jodio la vida a sus cuatro hijas hasta que falleció el año pasado. Desde hace tiempo podemos hablar y contarnos nuestras cosas.
Mi mamá adora a Ale – tienen una relación magnifica - y está muy entusiasmada con ser abuela.

Mi papá biológico no siempre fue mi papá. El no siempre estuvo ahí. No puedo decir que siempre se borro porque no estaría diciendo toda la verdad – siempre trato de que no nos falte comida, cada noche volvía a casa, las fiestas las pasábamos juntos – pero no tengo los mismos recuerdos que con mi mamá. Era un tipo maravilloso y nosotros lo adorábamos, pero le c
ostó; quizás se caso muy joven y no era lo que quería en su vida, no sé.

Mi viejo era muy pegado a su familia: un excelente hijo y hermano.
Y el día que dejo de ser hijo, se convirtió en padre. Cuando mi abuelo primero y un año después mi abuela fallecieron (personas a las que yo adoraba y eran la medula de la familia), mi papá estuvo absolutamente perdido, como que se le termino el mundo. Pero las cosas horribles a veces traen cosas positivas: mi papá se volcó hacia nosotros con todo el alma. Yo tendría 20-21 años y ya estaba con Ale.

Mi papá murió cuando yo tenía 27 años, en 1996. Pero en esos años, en los años en que se volcó a nosotros, recuperamos el tiempo perdido con creces: me sentí hijo cada día que estábamos juntos, cada vez que me llamaba, cuando nos confiábamos cosas, cuando lo veía como lo quería a Ale y lo bien que se llevaban juntos, y en tantas otras cosas.

Me encantaría que mis hijos pudieran conocer a mi papá, pero no le puedo pedir más a la vida. Lo he tenido en la mía.

Siempre viví con mis padres biológicos. Mi mamá me adopto al nacer; mi papá lo hizo mucho mas tarde; pero ambos me ayudaron a ser quien soy: un tipo feliz.



English Version
"Being born of a man and a woman is not enough to be son or daughter of this man or that woman. Neither bringing a child into the world confers the status of father or mother. The transformation of a small human being into adult through repeated nursing activities, and from learning what’s related to the identity and ability, activities that can be taken by one or more persons, [...] learning activities as opposed to the physical production of the child, develop in a long period and transmit the child the dimension of time. The child links to all persons constituting its identity and affecting its transformation into an adult to and for all of them the child is the meeting point and the link that relates." Anne Cadoret, French researcher and Ethnologist

I have to find the exact quote from a phrase that one of you sent me; it was something like it is easy to make a son, but which is not the same as being a father. Also it said that we at some point all are adoptive parents because we decide to love and protect that new little person, whom we do not know; and not all biological parents decide to adopt and deliver these things to their children.

I thought it was very interesting to think about it, and put it in my own life.

My biological mother has always being my mom. She has always been there. I have memories of her making food for and with us, going shopping, coming to school, taking us to the park, the Zoo, to visit family or bicycling. She always had to balance the budget because the money was scarce. We ate polenta (ground corn?) or macaroni and cheese for long periods of time because there was not enough money for meat (beef, essential in the Argentine diet of those days). There were Christmases in which the only thing we received was a pair of socks - very disappointing for an 8/9 year-old boy, more when your cousins or friends received "thousands" of gifts.

But my mom always explained, in her simple way of talking, how things were. She used to speak with us a lot. And none of those shortcomings bring any bad memories because my mom did everything she could for us to be happy, and we were.

Everything changed in my teenage years: I became a rebel in the worst possible way and I started to "hate" most people. Actually, my self-esteem was on the floor. And my mom suffered with me a lot – as my dad.

But time cures everything (at least in my case) and I started to re-evaluate my mom when I got older. She had a mother who was very difficult and who made her four daughters’ lives miserable until she died last year. My mom and I can now speak and tell us our stuff all the time.
My mom loves Ale – they have a wonderful relationship – and she is very excited with becoming a grandmother.

My biological father has not always been my dad. He was not always there. I cannot say that he did not take care of us because it would be not telling the truth – he was always sure we had food, every night came home, we spend parties together - but I do not have the same memories as with my mom. He was a wonderful guy and we adored him, but it was hard for him; perhaps he got marry too young and it not was what he wanted in life, I do not know.

My dad was very close to his family: a great son and brother. And the day that he stopped being a son, he became a father. When first my grandfather and a year later my grandmother died (people that I adored and who were the marrow of the family), my dad was absolutely lost, as if it was the end of the world. But horrible things sometimes bring positive things: my dad turned towards us with all his soul. I was 20-21 year-old and was already with Ale.

My father died when I was 27 years old, in 1996. But in those years, in the years he turned to us, we recover the time we had lost “with interest”: I felt his son each day we were together, whenever he called me, when we confided in each other, every time I noticed how much he loved Alex and how well they got along, among many other things.
I'd love if my children could enjoy my dad, but I cannot ask for more in life. I had him in my own.

I always lived with my biologic parents. My mom adopted me when I was a newborn; my dad did it way after. But the both of them helped me be who I am today: a very happy person.

10 comments:

Graciela said...

Ohhh no se publicó o qué!

Vamos de nuevo:

Hay que logras emocionarme de la manera que escribes!

Padres son los que crían a un niñ@, no quienes lo tienen, sabe el cielo el por qué? y me sostengo en ese pensamiento desde jovencita.
No he tenido la suerte de padres presentes, otras personas lo hicieron y lo agradezco!

Mis hijas, las amo, será incondicional hasta que me llamen desde arriba, abajo??? no sé de donde nos llaman jajaja

Es una gran suerte que tus padres hayan conocido a Alex, también él podrá hacer sus aportaciones de contar, eso de transmitir a nuestros hijos; que lo quieran, que tu mamá desee ser abuela para festejar!

Mi vida besos para los dos y nos vemos siempre!

Pablo said...

De acuerdo con vos, Graciela. Y creo que padres hay muchos durante nuestra vida aunque nuestra sociedad nos quiera hacer entender que son los biologicos, porque en distintas etapas miramos como maestros y con admiracion a otros, inclusive en la escuela.
Para algunos los padres son los adoptivos, ya sean no sanguineos, o tios, abuelos, o hermanos. Son aquellos que nos crian y nos dan lo que necesitamos como individuos.
En tu caso no fueron los biologicos, pero seguro jugaron la funcion de padres.

Un beso.

Graciela said...

Así es Pablo, los biológicos estuvieron 'ocupados' en sus cosas, por suerte la terapia me ayudó cuando correspondía: a los 19 años me fui solita al psiquiatra, dijo hubiera sido bueno que vinieras un tiempo antes!
pero imaginas, allá por el 79' poco se hablaba de terapia, psicólogo o psiquiatra?

Lo bueno es que no guardo rencor con mis padres, he podido perdonar, en eso trabajamos cuando logramos ponerme 'algo equilibrada'.

Algo que no hago, es hablar mal de la mamá que desea dar su hij@ en adopción, sabe el cielo lo que sucede con los padres que abandonan a los niños...que me destroza el corazón pero no juzgo.

Dos besos :)

Pablo said...

Ja. A mi me mandaron al psicólogo allá por el 94', creo. Supongo que no me aguantaban mas. Y no funciono por un par de años hasta que lo mande al diablo y al poco tiempo regrese por que yo sentía que lo necesitaba. Ahí la cosa cambio.
Buenisimo que no guardas rencor. No sirve de nada.
Cada historia es diferente y no debemos juzgar sin al menos saber detalles. En los casos de las madres que abandonan a sus hijos hay de todo, pero muchas veces es un presente sin esperanza apoyado en un pasado aun peor.
Bien distinto es cuando una madre da en adopción a su hij@ porque cree o sabe que no puede darle lo que necesita. He visto cuan difícil y doloroso esto es, pero saben que es lo mejor.
Beso.

Esteban Admisiones said...

Me devolviste el (favor)... ahora el que termino de leer con los ojos llenos de lagrimas fui yo. Saludos!

Pablo said...

Un abrazo Esteban. :)

Anonymous said...

Chicos! qué lindo que nos encontraron! Ojalá que algún día podamso conocerlos. Están en Buenos Aires?? Los seguiré leyendo, me hicieron emocionar. Gracias. Roma, Triana

Pablo said...

Hola. No, vivimos en Los Angeles. Pero quizas cuando vayamos de visita se pueda dar. Un beso.

Euge said...

Que bueno encontrar una pareja de papas, ya eramos muchas mamas jajajjaa. Me ha encantado leerte y si no es molestia lo seguire haciendo.

Saludos desde España

Pablo said...

Gracias Euge.Como va a ser molestia! Bienvenida. Y espero que me ayuden: no tenemos parejas de amigos gay o amigas lesbianas muy cercanas(bueno, una pero los hijos son grandes, de una de ellas de cuando estuvo con un hombre)que tengan hijos, asi que sus experiencias enriqueceran a nosotros y todos los que lean. Un beso.