Tuesday, March 30, 2010

Como Estamos/How We Are

Se estarán preguntando - y lo digo porque muchos nos mandan mensajes - como andan las cosas. Andan, para nuestro gusto demasiado tranquilas.
Ayer Ale no aguanto y llamo a nuestro trabajador social. Pasa que terminamos con todos los trámites y entrevistas a mediados de Enero, cuando empecé con el blog.
Según el trabajador social iba a tomar unos 10 días hasta que se aprobara el caso (entre que él lo terminaba de escribir, lo mandaba a su jefa, y esta lo aprobaba) y nos mandaran la carta que nos decía que estábamos oficialmente en la lista de espera.
Ya pasaron dos meses y medio y nuestra paciencia se acorta. Es que pensamos que si tardan tanto para esto, en la lista de espera vamos a estar "forever."
Bueno, les resumo lo que Ale hablo. El trabajador social pensó en principio que la llamada era para decirle que habíamos recibido la carta. Ale le explico la razón y él dijo que el hecho de apurar la cosa estaba fuera de su alcance. Entonces Ale le dijo que algo debía de haber para hacer, que nosotros podamos hacer para saber en que anda el trámite.
Lo que él hizo fue escribir un email a su jefa y preguntarle por el caso.
Lo hizo y nos llamo a la hora. Sucede, según él, que la jefa estaba en medio de nuestro reporte cuando una madre del foster system mato a su hijo (creo que una madre de crianza) y se pudrió todo. No fue en el grupo de ellos, pero revoloteo todo el sistema. Sacaron a unos cuantos jefes y trabajadores sociales y les pasaron un montón de casos al grupo al que pertenecemos. Como se imaginaran, el problema que tienen ahora era más urgente que lo nuestro. Pero prometió que terminaría nuestro caso lo antes posible.
Bueno, veremos cuanto tiempo será. Al menos sabemos algo y no estamos en ascuas. Peor que esperar, es no saber nada.


English Version
You must be wondering - and I say it due to all the messages I received – how things are going with the process. They are, at least to us, to quiet.
Yesterday Alex could not hold it anymore and called our social worker. What happens is that we finished with all the paperwork and the interviews at the middle of January, when I started the blog.
According to the social worker, it was going to take around 10 days for the case to be approved – between he finished writing the case, it was sent to his boss, and she signed it – and for us to receive the letter that would tell us that we were officially on the waiting list.
It’s been two months and a half and our patience is scarce at this point. Our thinking is that if it takes so long for the case to be signed (he said that everything was perfect), we are going to be in the waiting list forever.
So, I am going to sum up what Alex talked with the social worker for you. The social worker thought at the beginning that Alex’s call was to tell him that we had received the letter. Alex told him the real reason of the call; the guy said that at this point he could do nothing because the case was in his boss’ desk. Then Alex asked him that there should be something we could do to know how things are going.
So the social worker wrote an email to his boss to ask her about our case.
He called us an hour later. What happened is, according to him, that his boss was reading the report when the death of child in the foster system (I think the foster mother kill him) came up. Everything changed because people under that department were removed and a lot of work fell on the boss’ desk. Even though nobody in her department was involved in the case at the beginning, now they had a new case, and a very sensitive one. As you can imagine, that case was much more urgent than ours. However, she promised she would continue reading ours as soon as possible.
Well, we’ll see how long is going to take. At least now we know something. Worst than waiting is not knowing anything.

Thursday, March 11, 2010

La Historia de Ale/ Alex's Story

Después de mi último posting, Ale se puso a escribir su visión de su historia con sus padres. Me pareció una excelente idea. Aquí la compartimos con ustedes.

"Puedo contar mi historia en dos partes (como cualquier otro) una lo que me contaron y la otra lo que recuerdo
Antes de los años ’60 se casaban un flaco muchacho enamorado de las torneadas piernas de una jovencita y la dueña de esas piernas, tuvieron que esperar más de tres años hasta que decidí aparecer, soy el primero de tres hermanos varones. Mamá Olga estaba aburrida en el tercer piso de la maternidad y por hacerle una broma a papá Víctor se escondió en el placad… así fui conocido después de nacer… el bebe del placad… ¿qué irónico verdad?.

Crecimos en una casita de madera con un jardín muy grande. Cazábamos lagartijas con mi hermano Marcelo, tres años menor que yo, y con el cual nos peleábamos todo el tiempo… y mamá separándonos para que no nos matáramos…
No había lujos pero nunca faltaba nada, por sobretodo mucho cuidado y amor. En ese tiempo a papá no lo veíamos muy seguido, trabajaba todo el tiempo. Mamá muchas veces fue papá, nos consentía pero ponía las reglas… con una mirada lo decía todo, esos ojos grandes hablaban.
Las vacaciones no existían, no sobraba el dinero. Pero estaban los abuelos maternos con los que pasábamos tiempos increíbles. Acampábamos en la playa todos los años, nos ensuciábamos, prendíamos fuego! Con ellos hacíamos todo lo que un chico quiere hacer. Hasta nos escapábamos de casa para estar con ellos.
Con los abuelos paternos fue distinto… abuelo policía y abuela católica extrema… no queríamos ir ni a la fuerza…
Mi niñez fue linda, corridas bajo el limonero, cumpleaños con dibujos de Anteojito y Antifaz pegados en las paredes, navidades llenas de cartas para Papa Noel, mucho pasto y agua para los camellos de los Reyes magos y carnavales con bombitas de agua…

La adolescencia fue dura y relajada a la vez. Teníamos que, ante la constante insistencia de mamá, compartir casi todo lo que nos pasaba, confieso que si bien para esa edad no es muy común, no nos resultaba difícil, siempre fueron muy abiertos. Ya no había problemas de dinero y a papá lo veíamos a diario… estaba bueno. Acá aparece Diego mi hermano menor, al que le cambiaba los pañales y el mismo que me decía que quería ser alto y fuerte como yo… como me reía con eso! Hasta hoy la relación es de admiración y cuidado mutuo.

En la escuela no era el más guapo ni el más inteligente pero fui uno de los gimnastas de cada fin de año, me hacia conocer… me gustaba la chica más linda pero mis compañeros se burlaban de mi… creo que veían algo que yo no…
Pasaban mis 20 años, mezcla de novias y escapadas a Experiment o Area (discos gay del Bs As del ’83).Llego mi “primer amor” de mano de un muchacho, después de un tiempo todo se acabo y dio paso, casi sin querer, a mi “gran amor”… junto al que hoy cuento 21 años, no todo fue de color rosa, claro. Pero muy seguro que es lo mejor que me paso en la vida.
No fue fácil pero tampoco imposible, tanto mamá como papá respetaron a Pablo, con ella parecían amigos de años, hablando y bromeando todo el tiempo… papá reía. Lo adoptaron y hoy es un hijo más. Y siento que el también los adopto a ellos… sé que no se equivocaron.
Tuve la suerte de no tener que buscar padres por otro lado, con aciertos y errores siempre estuvieron ahí, lo que hace que valore mas la palabra padre… gracias a ellos creo que voy a lograrlo… digo… ser un buen padre… o por lo menos tratare de darle a ‘’alguiencito’’ los mismos recuerdos que hoy llevo en mi mochila."

English Version
After my last posting, Alex started writing about his own personal experience with his parents. I thought it was a great idea. We want to share it with you.

“I can tell my story in two ways (like anybody else): as it was told to me and as I remember.


Right before 1969, a thin guy fascinated with a pair of beautiful legs and a young lady got married. They had to wait for more than three years until I decided to appear. I am the first of three boys. Mama Olga was bored in the third floor of the maternity hospital so she decided, as a practical joke for Victor, to hide inside of the room wardrobe… that’s the way I was known after I was born…the baby in the closet… Ironic, isn’t it?

We were raised in a little prefabricated house with a huge garden. My brother Marcelo, three years younger that me, and I hunted for little wall wizards. We use to fight all the time… and mama was always separating us to avoid us from killing each other.
We were not rich but we had everything we needed. Most of all there was a lot of love. In those days, we did not see dad that much because he was always working. Mom played many times the dad role: she spoiled us but always putting the limits. She could say a lot with her eyes… those huge eyes seemed to talk.
We did not have vacations because we were always short on money. But we would spend a wonderful time with my maternal grandparents. We use to go camping to the beach every year: we got dirty, we played with matches. We would do with them everything a child wants to do. We would even run away from home to go to their house.
It was different with my paternal grandparents. He was a policeman (not always a compliment in Argentina) and she was a very devoted Catholic. We did not want to go to visit them ever.
My childhood was nice: running under the lemon trees, celebrating birthdays with comic figures standing on the walls, writing a lot of letters for Santa on Christmas, collecting grass for the camels of the wise men, and filling up balloons with water for the carnival days.

The teenage years were tough and relaxed at the same time. We had, due to my mother’s insistence, to share our experiences with them. I must confess that even if at that age is not very common, it was not that difficult; they were always very open. Money was not a problem anymore so we could see dad daily… very nice. Diego, my younger brother, was born then. I remember myself changing his diapers. He used to tell that he wanted to be tall and strong like me… He made me laugh. We still have a great relationship of mutual admiration.
I was not the most handsome guy in school neither the most intelligent but I used to be one of the sporty guys at the end of the year celebrations. I was well known. I always liked the most beautiful girl but my school mates also made fun of me. I think they could see something I couldn’t.
In my 20s, I had girlfriends and escapes to gay bars. And I found my first love in 83’. It ended and without looking for it, I found my big love… we have been together for 21 years. It wasn’t all roses, of course. But I am sure that he is the best it has happened to me.

It was not easy but either impossible. My mom as well as my dad respected Pablo. My mom and Pablo seemed to have known each other for years, always talking and making jokes…dad would laugh. They adopted him and today he is another son. I also feel that he adopted them too… they did not make a mistake.
I was lucky for not having to look for parents somewhere else. With mistakes and wisdom, they were always there, which makes me value more the word dad. Thanks to them I believe I am going to be a good one… I think. Or at least I am going to try to give the little one the same memories I carry today with me.”

Sunday, March 7, 2010

Padre Biologico o Padre Adoptivo/ Biological or Adoptive Father

“Nacer de un hombre y una mujer no basta para ser hijo o hija de ese hombre o esa mujer. Traer al mundo un niño tampoco confiere el estatus de padre o madre. La transformación de un pequeño ser humano en adulto, a través de actividades repetidas de crianza, y aprendizaje relativo a la identidad y a la habilidad, actividades que pueden ser acometidas por una o varias personas, […] a diferencia de la producción física del niño, se desarrollan a largo plazo y transmiten al niño la dimensión del tiempo. El niño se vincula a todas las personas que constituyen su identidad y que inciden en su transformación en adulto, y para todas ellas el niño es el punto de encuentro y el nexo que las relaciona.” Anne Cadoret, etnóloga e investigadora francesa.

Tengo que buscar la cita exacta de una frase que uno de ustedes me mando, pero era algo como que es fácil hacer un hijo, pero que no es lo mismo que ser padre. También decía que en algún punto todos somos padres adoptivos porque decidimos querer y proteger a esa personita nueva que no conocemos; y no todos los padre biológicos deciden adoptar y brindar estas cosas a sus hijos.

Me pareció muy interesante, como para pensarlo, y lo metí en mi vida.

Mi mama biológica fue siempre mi mamá. Siempre estuvo ahí. Tengo recuerdos de ella haciendo la comida para y con nosotros, saliendo de compras, viniendo a la escuela, llevándonos a la plaza, el zoológico, a lo de la familia o a andar en bicicleta. Siempre tuvo que hacer equilibrio porque el dinero era escaso. Comimos polenta (¿maíz molido?) o fideos con manteca (espagueti con mantequilla) por largos periodos porque no había con que comprar carne (de res, esencial en la dieta argentina de aquellos días). Hubo navidades en que lo único que recibíamos era un par de medias – muy decepcionante para un chico de 8/9 años, más cuando tus primos o amigos tenían “miles” de regalos.


Pero mi mamá siempre nos explico, en su manera simple de hablar, como eran las cosas. Hablaba mucho con nosotros. Y ninguna de esas carencias hacen que tenga malos recuerdos porque mi mamá hizo todo lo que pudo para que seamos felices, y lo fuimos.
Todo cambio cuando entre en la adolescencia: me volví rebelde de la peor manera y empecé a sentir “odio” por la mayoría de la gente. En realidad, mi autoestima estaba en el piso. Y mi vieja sufrió conmigo muchísimo - al igual que mi viejo.
Pero el tiempo sana (al menos en mi caso) y empecé a revalorizar a mi mamá como adulto. Ella tuvo una madre que fue muy difícil y le jodio la vida a sus cuatro hijas hasta que falleció el año pasado. Desde hace tiempo podemos hablar y contarnos nuestras cosas.
Mi mamá adora a Ale – tienen una relación magnifica - y está muy entusiasmada con ser abuela.

Mi papá biológico no siempre fue mi papá. El no siempre estuvo ahí. No puedo decir que siempre se borro porque no estaría diciendo toda la verdad – siempre trato de que no nos falte comida, cada noche volvía a casa, las fiestas las pasábamos juntos – pero no tengo los mismos recuerdos que con mi mamá. Era un tipo maravilloso y nosotros lo adorábamos, pero le c
ostó; quizás se caso muy joven y no era lo que quería en su vida, no sé.

Mi viejo era muy pegado a su familia: un excelente hijo y hermano.
Y el día que dejo de ser hijo, se convirtió en padre. Cuando mi abuelo primero y un año después mi abuela fallecieron (personas a las que yo adoraba y eran la medula de la familia), mi papá estuvo absolutamente perdido, como que se le termino el mundo. Pero las cosas horribles a veces traen cosas positivas: mi papá se volcó hacia nosotros con todo el alma. Yo tendría 20-21 años y ya estaba con Ale.

Mi papá murió cuando yo tenía 27 años, en 1996. Pero en esos años, en los años en que se volcó a nosotros, recuperamos el tiempo perdido con creces: me sentí hijo cada día que estábamos juntos, cada vez que me llamaba, cuando nos confiábamos cosas, cuando lo veía como lo quería a Ale y lo bien que se llevaban juntos, y en tantas otras cosas.

Me encantaría que mis hijos pudieran conocer a mi papá, pero no le puedo pedir más a la vida. Lo he tenido en la mía.

Siempre viví con mis padres biológicos. Mi mamá me adopto al nacer; mi papá lo hizo mucho mas tarde; pero ambos me ayudaron a ser quien soy: un tipo feliz.



English Version
"Being born of a man and a woman is not enough to be son or daughter of this man or that woman. Neither bringing a child into the world confers the status of father or mother. The transformation of a small human being into adult through repeated nursing activities, and from learning what’s related to the identity and ability, activities that can be taken by one or more persons, [...] learning activities as opposed to the physical production of the child, develop in a long period and transmit the child the dimension of time. The child links to all persons constituting its identity and affecting its transformation into an adult to and for all of them the child is the meeting point and the link that relates." Anne Cadoret, French researcher and Ethnologist

I have to find the exact quote from a phrase that one of you sent me; it was something like it is easy to make a son, but which is not the same as being a father. Also it said that we at some point all are adoptive parents because we decide to love and protect that new little person, whom we do not know; and not all biological parents decide to adopt and deliver these things to their children.

I thought it was very interesting to think about it, and put it in my own life.

My biological mother has always being my mom. She has always been there. I have memories of her making food for and with us, going shopping, coming to school, taking us to the park, the Zoo, to visit family or bicycling. She always had to balance the budget because the money was scarce. We ate polenta (ground corn?) or macaroni and cheese for long periods of time because there was not enough money for meat (beef, essential in the Argentine diet of those days). There were Christmases in which the only thing we received was a pair of socks - very disappointing for an 8/9 year-old boy, more when your cousins or friends received "thousands" of gifts.

But my mom always explained, in her simple way of talking, how things were. She used to speak with us a lot. And none of those shortcomings bring any bad memories because my mom did everything she could for us to be happy, and we were.

Everything changed in my teenage years: I became a rebel in the worst possible way and I started to "hate" most people. Actually, my self-esteem was on the floor. And my mom suffered with me a lot – as my dad.

But time cures everything (at least in my case) and I started to re-evaluate my mom when I got older. She had a mother who was very difficult and who made her four daughters’ lives miserable until she died last year. My mom and I can now speak and tell us our stuff all the time.
My mom loves Ale – they have a wonderful relationship – and she is very excited with becoming a grandmother.

My biological father has not always been my dad. He was not always there. I cannot say that he did not take care of us because it would be not telling the truth – he was always sure we had food, every night came home, we spend parties together - but I do not have the same memories as with my mom. He was a wonderful guy and we adored him, but it was hard for him; perhaps he got marry too young and it not was what he wanted in life, I do not know.

My dad was very close to his family: a great son and brother. And the day that he stopped being a son, he became a father. When first my grandfather and a year later my grandmother died (people that I adored and who were the marrow of the family), my dad was absolutely lost, as if it was the end of the world. But horrible things sometimes bring positive things: my dad turned towards us with all his soul. I was 20-21 year-old and was already with Ale.

My father died when I was 27 years old, in 1996. But in those years, in the years he turned to us, we recover the time we had lost “with interest”: I felt his son each day we were together, whenever he called me, when we confided in each other, every time I noticed how much he loved Alex and how well they got along, among many other things.
I'd love if my children could enjoy my dad, but I cannot ask for more in life. I had him in my own.

I always lived with my biologic parents. My mom adopted me when I was a newborn; my dad did it way after. But the both of them helped me be who I am today: a very happy person.

Thursday, March 4, 2010

Carta

Les presto una carta que escribí hace un tiempo, cuando lo de la adopción empezaba a tomar forma. Una noche me senté y mis dedos comenzaron a escribir. Disculpen si es cursi, pero así salió. (Ale dice que no, pero él esta igual que yo.)

“Si alguien me hubiese preguntado hace un tiempo si el amor a primera vista existía, hubiera dicho que no sé, que no ha sido mi caso.
Pero las cosas han cambiado últimamente. Ahora puedo afirmar que estoy convencido de que existe porque sé que estaré enamorado de vos desde el primer instante que te vea, que te toque, que llore al tenerte en mis brazos; y hasta buscare alguna palabra para describir el amor retroactivo; porque no te conozco aun, no sé si has nacido, no se tu nombre, no he visto tu color de ojos ni de piel, no he oído tu llanto ni el reclamo de hambre.
Pero sé que te amo.
Sé que pasare la noche a tu lado sin dormir para mirarte durmiendo, tocándote suavemente para no inquietarte pero para que sepas que ahi estoy; susurrándote te quieros al oído (palabras sin sonido que serán braille); acercándome a vos para sentir el aroma de tu cuerpecito; contando una y otra vez tu dedos y tus perfecciones.

Y entrare millones de veces a tu cuarto para ver si no eres tan solo una ilusiõn.
Y me sentare a contarte nuestras historias y aquellas que no has vivido; y te hablare de nuestra gente y sobre todo de tu padre; y escucharas mi música y la de otros; y te leeré y te cantare, aunque desafine; y te enseñare y me enseñaras.

Tu padre me ha dado la maravillosa seguridad de sentirme amado no importa qué; creo que no hay nada más valioso en el mundo. Él cuenta también con mi amor indestructible. Y ahora vos podes contar con que no podremos dejar de quererte un instante.

No sabes lo feliz que soy esperándote, con la seguridad de que te amare porque si y sin descanso.”

English Version
I am posting a letter I wrote a couple of months ago, when the adoption process was starting to move. One night I sat down and my fingers started writing. Sorry if it sounds cheesy, but it came out like this. (Alex says it’s not, but he is as emotional as I am.)

“If somebody had asked me a while ago if love at first sight existed, I would have said that I didn’t know, that it was not my case.
But things have changed lately. I can declare now that I am convinced that it exists because I will love you from the very first moment I see you, I touch you, the moment I crying for holding you in my arms; and I will even start looking for a word to describe retroactive love; because I don’t know you; I don’t know if you are born; I don’t know your name; I haven’t seen the color of your eyes or your skin; I haven’t heard your crying.

But I already know I love you.

I know I will spend nights at your side without closing my eyes just looking at you sleeping; touching you delicately not to wake you up but to let you know I am there; whispering I love yous on your ears (without sound like using Braille with my lips); approaching myself to you so to smell the scent of your little body; checking once and again your fingers and all your perfections.

I will go to your room millions of times to see if you are not an illusion.
And I will sit to tell you our stories and those you haven’t lived; and I will talk about our people and mostly about your father; and I will make you listen to my music and others’; and I will read for you and sing – even if I am out of tune; and I will teach you and you will teach me.

Your father gave me the wonderful gift of feeling loved no matter what; I believe there’s nothing more valuable in life. He knows of my indestructible love as well. Now you can count on the fact that we won’t stop loving you for a moment.

You cannot imagine how happy I am waiting for you, with the certainty of knowing that I will love you just because and without a break.”