Wednesday, February 24, 2010

Mis Miedos/ My Fears

Es verdad: el miedo es malo cuando paraliza, cuando no te deja actuar.
Pero por lo demás no solo creo que tener miedos es normal sino hasta creo que es bueno. ¿Por qué? Porque ellos te dan tiempo para reflexionar, para parar y decidir si está bien o no, para saber qué camino es el mejor.
Yo he tenido siempre miedos. Cambiar acarrea temores. Y los hijos producen cambios fundamentales en la vida.
Cada vez que conscientemente damos otro paso adelante con la adopción, ellos vuelven como pequeñas moscas de la fruta rondando mi cabeza: ¿seré capaz? ¿Será demasiado para nosotros? ¿Podre ser buen padre y al mismo tiempo buen esposo? ¿Alcanzara con querer hacer lo mejor? ¿Podre proveer siempre? ¿Podre darles todo lo que necesiten? ¿Podre hacerlos feliz? ¿Seré feliz o es todo fantasía?
Pero muchas veces el miedo estimula. Y últimamente asocio estos temores con los que la mayoría de los futuros padres/madres deben sentir - al menos aquellos que son conscientes de donde se están metiendo y que lo hacen porque quieren.
Debo decir que todo esto me hace pensar y meditar sobre cada una de estas preguntas, aunque a la mayoría no les encuentre respuestas ciertas. Por eso, aunque la impaciencia a veces me devore, creo que este tiempo es para usarlo para reflexionar. Y es bueno. No quiero entrar en algo tan grande sin siquiera darme tiempo para ir tomándolo de a poco. Después no lo tendré y ya protestare por eso.
Lo que pasa es que he deseado ser padre por mucho tiempo pero nunca estuvo cerca. Ahí radica la diferencia. Siempre fue nada más que un deseo, tan lejano de hacerse realidad que estos temores ni siquiera tenían espacio.
Cuando estábamos en Argentina, siempre lo desee, como lo he contado muchas veces. Pero nunca lo hubiera intentado. Uno de mis mayores miedos era que mis hij@os fuesen discriminados y maltratados. Y el solo pensarlo, hacia que la idea se disipara.
Eran los 90s y no sé si la sociedad no estaba realmente preparada o era yo.
En mi cabeza estaba la idea de que yo podía poner el cuerpo para lo que sea. Nunca me hice drama porque soy gay. He sufrido discriminación, claro, pero nunca algo grave. ¿Y quién no? Creo que es peor como se discrimina y rebaja a la mujer, a los que son diferentes, a los discapacitados, a los indígenas o inmigrantes no "europeos," a los judíos, a los no católicos. Nunca me sentí victima.
Mi actitud era de que si me decías marica (término despectivo en Argentina) yo te decía que claro, y bien orgulloso de ser puto.
Pero sentía - y quizás estaba equivocado - que mi "militancia" era mía; no podía poner a mi hij@ a pelear mi batallas. Yo como adulto podía poner la cara, pero mi hij@...
El solo imaginarlo me daba pánico. Y ese es el pánico que no te deja actuar.
¿No deberíamos tener hijas porque quizás sean discriminadas (y seguramente en algún momento acosadas sexualmente)? ¿Los judíos, negros, indígenas, inmigrantes no "europeos," los no católicos, no deberíamos de tener hijos por miedo al futuro?
NO. Hay que salir y poner la jeta por nosotros mismos, por nuestra familias, por la gente que amamos, y la que no conocemos pero son discriminados. Porque cuando alguien es discriminado y no decimos nada, somos cómplices. Porque es fácil darse cuenta cuando uno es discriminado, pero no tanto cuando le toca a otro. Cómo que la nuestra siempre es peor y más indignante, ¿no?
NO. Todas son igualmente inaceptables.

Y en cuanto a los miedos/preguntas que tengo como futuro padre, todavía no sé. No sé las respuestas. Pero que no les quepan dudas que pondré el alma y el corazón. Siempre.


English Version
It’s true: fears are not good when they paralyze you, when they don’t let you move.
Otherwise, I believe that having fears is not only normal but also a good thing. Why? Because they make you stop and take time to think about what’s going on carefully to see if it’s fine or not, to know what way is the best.
I have always had fears. Change carries worries. And having kids brings fundamental changes in anybody’s life.
Every time we consciously move a step forward in the adoption process, the fears come back like little fruit flies flying around my head: Will I be able to…? Will it be too much for us? Will I be a good father and a good husband as well? Will it be enough with doing our best? Will I be able to provide always? Will I be able to give them everything they’ll need? Will I be able to make them happy? Will I be happy or it’s all an illusion?
But many times fears stimulate. And lately I think that these worries are the same most soon-to-be parents must have – at least those who are conscious of where they are getting into and they do it because they want.
I must say that all these makes me think and meditate about each one of those questions, even though I don’t find ever the right answers. Because of this, even if the impatience sometimes devours me, I believe that this is a good time to reflect about everything is coming. This is good. I don’t want to take such a big step in one scoop, without having enough time to assimilate it. I won’t have it later and I will be complaining about it.
What’s going on is that I have been wishing to become a father for a long time, but it has never been this close. There’s the key. It’s been always nothing more than a wish, so distant from becoming real that those fears didn’t even have a place on my head.
I always wished it when we were in Argentina, as I told you many times. However, I wouldn’t ever have tried. One of my biggest fears was that mi children could have been discriminated against and battered. And the only thought of it made me forget about adoption.
It was the 90s and I don’t know if the Argentinean society was not ready or I was not.
I had the idea that I could put my body for whatever. Being gay has never been a big deal for me. I have been discriminated against, of course, but nothing big. And who hasn’t been? I believe that women, natives, handicapped people, “non-European” immigrants, Jews, and non Catholics are treated worst many times in Argentina. I have never felt like a victim.
Mi posture against being discriminated was that I did not care because I was comfortable with who I was, with how I was, with my homosexuality.
But I felt – and maybe I was wrong – that my militancy was mine; I was not going to put my child to fight my battles; I was able to take it as an adult, but my child…
The thought of what could happen was enough for me to panic. And that’s the kind of fear that doesn’t let you move, doesn’t let you be.
Shouldn’t we have daughters just because they might be discriminated against – and probably sexually harassed at some point in their lives? Shouldn’t we – Jews, blacks, natives, “non-European” immigrants, non Catholics – have children due to fear for their future?
NO. We have to get out and put our faces for ourselves, for our families, for the people we love, and for those we haven’t met but are discriminated against. Because when somebody is discriminated against and we say nothing, we are accomplices. Because it’s easy to see when one is discriminated against, but not that much when somebody else is, as if our situation was worst and more outrageous, right?
No. Each one of them is equally unacceptable.

As for the fears I have for being a future parent, I don’t know. I have not answers yet. But don’t have any doubt that everything I will do will come from my heart and soul. Always.

7 comments:

Graciela said...

Sabes tesoro no estábamos bautizados cuando niños con mis hermanos, creo que la única que se hacía problema era mi mamá, aún hoy cree que nos drisciminaban por ello. Se lo he dicho tantas veces, no tenemos problemas por eso, sino por otras cosas.

Creo que no debemos decir puto ni puta, y haces referencia a todo lo que se le dice a la mujer y si eres madre: si los niños están sucios: culpa de la mamá; si no van bien en la escuela: culpa de la mamá...cada circunstancia es culpa de ella, inclusive las mujeres tenemos una mirada machista!

Yo estaba mayor cuando tuve a Carla 28 y a Lucy a los 30 -madre añosa!- jajaja cómo han cambiado los tiempos! pero tenía la intuición que haría lo mejor por ellas.

Así que creo que siempre están los miedos y se disipan cuando el bebe o el niñ@ está en casa, solo necesitan comida, mucho afecto, cambio de pañales; ahhh si serás el mismo marido? creo que los dos cambiarán para bien, uno se saca el egoísmo, dejas de ser yo para ser nosotros.

Besos!

Pablo said...

Claro que la discriminacion puede estar en quien se siente discriminado. Por ahi a los demas no les interesa nada.
En cuanto a la mujer, nos creemos superados pero es terrible como se la muestra en la tv y como se habla de ella en las conversaciones. Ya con los chistes de mujeres te das cuenta hasta donde llega el machismo, y las mujeres a veces son tan culpables como los hombres.
Estoy de acuerdo con el uso de las palabras. Pero cuando alguien quiere agredir, me apropio de la palabra para que no tenga tanto poder. Al menos ha servido para mi. No, nunca las usaria, pero me las adueño.
Tengo 41: no me hagas sentir mas jovato. Dejame creer que voy a ser un padre de los tiempos modernos.
Claro, lo demas, andando se hara el camino.
Besos.

Graciela said...

Sos un pendex jajaja eso de madre añosa era en mis tiempos!

Creo que a veces, usamos esas palabras porque no encontramos otras, poco inteligente.

Hay un exacerbamiento del machismo por estos lares, o tal vez haya vivido en una burbuja y no lo percibía en la sociedad.

Que tengan un buen día Besos!

anamaria said...

"Pero que no les quepan dudas que pondré el alma y el corazón. Siempre"
Te falta la cabeza.
El alma por la intención y la fuerza.
El corazón por el amor y los sentimientos.
La cabeza por las elecciones, los razonamientos, los análisis, la autocrítica ¡y el sentido del humor! que es lo que nunca debemos perder cuando estamos con niñ@s. La alegría y el buen humor.

"¿Podré ser buen padre y al mismo tiempo buen esposo? "
Es un tema que hay que trabajar mucho, el niñ@ es un tercero que se entromete en la intimidad de la pareja y demanda y demanda. Hay que poner en juego la comunicación, el equilibrio y tener calma y suerte ¡JA!

De todas las discriminaciones que la maldad humana ha inventado para hacer sentir la superioridad del poder (esto es ser: varón, heterosexual, blanco y cristiano)las peores son, a mi entender la que se ejerce contra la mujer y contra la homosexualidad masculina.
Es en esos dos grupos donde he encontrado los más brutales, sádicos, humillantes y ominosos actos discriminatorios.
Y si tu chic@ tiene que librar esas batallas (que no es únicamente tuya, sino de muchísimos más)bienvenido sea, será un cruzad@ más para luchar contra la injusticia y la perversidad.Le estarán dando la mejor de las enseñanzas: Luchar por un mundo mejor, que no es poco.
Besito para Pablo
Besito para Ale

Pablo said...

Por supuesto que pondré la cabeza. Al marote nunca hay que dejarlo afuera. Solo hay que encontrar un balance.
No sé. Yo creo que las dos peores son en contra de la mujer y la gente de piel más oscura. Esto es común en la mayoría de las culturas. No necesito darte ejemplos en contra de la mujer: salí a la calle o prende la tele.
Y no necesitamos hablar de blancos y negros para hablar de pieles. Hace un tiempo hablábamos de esto con un amigo de Tanzania y él me decía que hasta en África los negros más oscuros son discriminados por los menos oscuros. En países como el nuestro, discriminamos a nuestros "del interior" y a nuestra gente del norte o de Bolivia les decimos bolitas, por decir solo unos ejemplos.
Uno no puede dejar de preocuparse por sus hijos. Pero no te quepa la menor duda de que los míos van a estar bien preparados para enfrentar a cualquiera que les diga o haga una estupidez.

Anonymous said...

Hola Pablo.Gracias a las personas valientes como tú, podremos hacer que el mundo cambie poquito a poco.
Si no te discriminaran por tu condición sexual lo harían por otra cosa,por bajito,por feo,por gordo,por el color de tu piel..........y estas personas que lo hacen, son las que en realidad mas defectos tienen y es uno en especial, el que destaca:"El defecto del alma y del corazón".
Te deseo mucha suerte en este camino lleno de baches y verás como al final todo lo malo se ve compensado con la felicidad de tener a tu bebe,el hijo que no ha nacido en tu vientre,pero sí en tu corazón
Conoces la leyenda oriental del hilo rojo???
Buscala,ya verás que bonita es.
Saludos y abrazos desde España.
Finita Martínez

Pablo said...

Gracias Finita. Tenes razón: si no es por una cosa somo discriminados por otra.
Voy a buscar la leyenda ahora mismo.
Un beso enorme y gracias por lo que nos decis.