Sunday, February 14, 2010

Compartiendo Paternidad/ Sharing Parenthood

Hace años que Fátima y David son unos de nuestros mejores y más cercanos amigos. A Fátima la conocí al principio del 2002, en una escuela de Los Ángeles cuando empezábamos a aprender inglés - estábamos en la misma clase. Ahí mismo conocí a David, quien recién empezaba a noviar con ella, pero él estaba más avanzado. Nos hicimos amigos dándonos una mano en cuanta cosa podíamos: todos, siendo inmigrantes, necesitabas apoyo mutuo.
El tiempo pasó; hubo momentos en donde nos veíamos poco. David se recibió de abogado y se comprometieron en el 2006, se casaron al año siguiente; en el 2008, yo termine la universidad; y a cada paso, estuvimos juntos. Por suerte en los últimos dos años hemos tenido más tiempo: el sábado, por ejemplo, nos fuimos los cuatro a Santa Barbará (y compramos el monito de la foto para la pieza/recamara de los niños) y pasamos el día entero.
Los últimos años también hemos pasados cumpleaños, Navidades, y cuanta cosa podamos celebrar, juntos. Hasta hemos viajado los cuatro por 3/4 días al norte de California un par de veces (congeniamos bárbaro).
Y sobre todo hemos compartido el sueño de ser padres y que nuestros hijos crezcan juntos. Ellos nos están acompañando en la adopción - y activamente, porque han sido unos de los que escribieron una carta de recomendación al asistente social - y saben paso a paso lo que nos pasa.
Nosotros deseamos que sean padres tanto como lo deseamos para nosotros. Y empezaron, no hace mucho, a buscar. Estoy seguro de que no pasara mucho para que los cuatro estemos cambiando pañales. Los dos tienen unos corazones gigantes y lo desean profundamente (se nota como los quiero, no?).
Hasta nuestras conversaciones han girado últimamente: imaginamos como será y que haremos, mucho más seguido.
Fátima y David no son los únicos amigos que tenemos aquí; tenemos unos cuantos: algunos más cercanos que otros; vemos a algunos más frecuentemente que a otros; pero siento el cariño de todos todo el tiempo: nos hemos adoptado mutuamente. Y puedo asegurar de que, en nuestro caso, el dicho está equivocado: a veces si la familia se elije.

English Version
Fatima and David have been one of the best and closest friends for years. I met Fatima at the beginning of 2002 while we both were starting with our English lessons – we were in the same class. There I also met David who had started dating Fatima just days before. He was in a more advanced class. We became friends by helping each other: we being all immigrants needed to support each other.
Time went by; there were years in which we could not see each other very often. Later David ended the university, became a lawyer and they got engaged in 2007; they got married the following year; I finished college in 2008. And we were and celebrated together every step of the way. Luckily these last years we have had more time to expend together: this last Saturday, for example, we went to enjoy the day in Santa Barbara (we bought the monkey in the picture for the baby’s room). Also, we spend our birthdays, Christmases, and any other occasion we find to celebrate, together. We even went to Northern California for a few days in a couple of occasions (we get along very well).Most of all, the four of us have been sharing the dream of being parents and of our children growing up together. Fatima and David have been with us all the way in the adoption process – they even wrote one of the recommendation letters the social worker needed – and they know what’s going on all the time.
We wish them to be parents as much as we want to be parents. And they started, not long ago, to see if Fatima can get pregnant. I am sure, not far into the future, we are all going to be changing diapers. They both are beautiful people and they wish very much to be parents (you can tell how much I love them, right?).
Even our conversations have changed: now we wish and imagine together of what could be and what we would do, much more often.
Fatima and David are not the only friends we have here; we have more: some closer to us than others; we see some more frequently that others; but I feel everybody’s love all the time: we have adopted each other. And I can testify, at least in my case, that the saying is wrong: yes, sometimes, you can choose your family.

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